Mi primera punto-com cumplió un año ayer. Recordaba esta aventura cuyos puntos básicos comparto, como experiencia para los lectores que piensan meterse en Internet. El tema es fácil, pero tampoco “papayita” para qué… tiene sus truquitos. Yo por ejemplo, empecé mal. ¡Pésimo! Diseñé el site, la marca, el logo… todo lindo! Pero olvidé que estaba en la web y allí el equivalente a la marca es el dominio, la famosa dirección.com. Mi marca/dominio ya estaba tomada. ¡Plop! Ni modo: a cambiar de marca. Desarrollé más alternativas y… ¡Requete-plop! ¡Todas tomadas! Por suerte soy creativo profesional, así que decidí inventarme una marca de fantasía, simple, cacofónica y memorable, y me impuse el reto de que no apareciese en Google: ¡que no [...]




