13 céntimos: lo que los peruanos donamos a la Teletón.

13 céntimos: lo que los peruanos donamos a la Teletón.

Desde que llegué a colaborar en el Patronato de la Teletón convocado por el Hermano Isidro, este cifra me persigue. Desde el inicio me pareció un monto ridículo, sobre todo en este Perú de hoy en el que se se venden cada día más departamentos, autos y artículos de lujo, en el que la pobreza ha disminuido y la clase media se ha triplicado, según algunos informes.

¿13 céntimos de sol?  ¿En serio? Investigando más, me di cuenta que somos el país en el que menos donamos individualmente a la Teletón. Miren el siguiente cuadro: 

Esa donación individual hace que como país nos encontremos también a la cola en términos de recaudación general. Cuando se lanzó la Teletón en el Perú a inicios de los 80s, la meta era lograr un millón de dólares. Desde entonces hemos avanzado muy poco, sobre todo a comparación de Chile, que arrancó con la misma meta apenas un año antes y hoy capta 65 millones de dólares cada año. Para ponerlo en dólares, la Teletón del 2013, treintaitantos años después de la primera Teletón apenas recolectó US$1’428,571. Apenas un 40% de crecimiento en 30 años.

¿Somos tan poco solidarios?

En principio pensé que tantos años de mendigos engañándonos en las esquinas y donaciones que no mostraron ningún resultado (como la plata que donamos a la reconstrucción de Pisco, que todavía no está reconstruido; o lo que donamos contra el friaje a Puno, sólo para danos cuenta que cada año vuelven a morir niños de frío) habían creado en nosotros una piel gruesa y dura a prueba de cualquier tipo de drama.

Por fortuna resulta que eso no es así. Un estudio que Arellano Marketing hizo gratuita y gentilmente para la Teletón nos demostró que la solidaridad de los peruanos sigue presente, sólo que deben darse algunas características para que la ayuda se manifieste. Rolando Arellano lo relata brillantemente en este artículo: Corazón, Cerebro y Bolsillo.

Problema de Top of Mind

Lo que descubrimos es que la Teletón ha sido olvidada por mucha gente. Las nuevas generaciones especialmente no tienen claro qué cosa es la Teletón: saben que es algo bueno, de la época de sus papás, pero no están seguros de qué se trata, ni de a qué causa ayuda. En síntesis, por causas que no vienen al caso, la Teletón perdió visibilidad, conocimiento de marca y conexión emocional con las nuevas generaciones.

En los que somos mayores, los que hemos vivido las grandes teletones de los 80s e inicios de los 90s, esa fuerza de marca aun sigue presente, pero lamentablemente las últimas teletones pasaron desapercibidas.

Relanzando la Teletón.

Así llegamos a este punto. El Patronato trabajó durísimo todo este año para relanzar la Teletón. Afortunadamente, hemos contado con el compromiso y el voto de confianza de los canales de televisión que componen la SNRTV: este viernes, Frecuencia Latina, América TV, Panamericana Televisión, ATV y Global TV se unirán durante 20 horas seguidas para transmitir una Teletón como las de antes, en cadena nacional y con todas las estrellas de todos los canales unidas, más allá de cualquier rivalidad profesional, detrás del mismo objetivo.

Otra cosa que se hizo fue dotar a la Teletón de un equipo profesional de primera línea. Se contrató a Enrique Rivas como Gerente General y él reclutó un equipo de primer nivel. Esta será la primera Teletón para todos ellos, pero bajo el liderazgo de Enrique estoy seguro que todo se hará de la mejor manera posible y que el aprendizaje será valiosísimo para la Teletón del 2015, en que los canales de la SNRTV han comprometido 28 horas.

Por último hemos contado con el invaluable apoyo de Oritel  la Organización Internacional de Teletones, que -liderada por el mismo Don Francisco- ayuda a que todas estas instituciones independientes se reúnan para intercambiar experiencias, aprendizajes e ideas. Este año la Oritel ha enviado incluso un equipo profesional para ayudarnos en este primer paso de la nueva etapa en la vida de la Teletón.

De nuestro lado, humildemente, aportamos una estrategia y una campaña para “arengarnos” a todos los peruanos, para animarnos a participar en esta cruzada por los niños de San Juan de Dios. Aunque ya publiqué el comercial, lo hago nuevamente para los que no lo han visto:

 

El problema de los niños con discapacidad aún existe. Y es grande.

Se calcula que en el Perú existen 1.5 millones de personas con alguna discapacidad y que apenas el 12% de ellas recibe algún tipo de ayuda. Cada año nacen aproximadamente 60,000 niños con alguna discapacidad física. Y 60,000 personas adquieren alguna discapacidad producto de accidentes. El Hogar Clínica San Juan de Dios hace lo que buenamente puede para ayudar en este colosal reto, pero seamos sinceros, cualquier cosa que puede hacer con una Teletón de 1.4 millones de dólares, es un verdadero milagro. De milagro se han logrado construir 6 centros en todo el país, pero en realidad deberíamos tener un centro grande en cada región y centros menores en cada provincia, para evitar que los padres y los niños tengan que desplazarse por días enteros para llevar a sus niños a los tratamientos que tanto necesitan. El reto por delante es enorme.

¿No unimos otra vez?

Hubo un tiempo, en el que todos los peruanos vivíamos una crisis demoledora. Era como si las siete plagas de Egipto hubieran caído sobre nosotros. Aún así, una vez al año nos uníamos y lográbamos alcanzar la meta “imposible" del millón de dólares. Todos poníamos lo que teníamos y alcanzábamos el objetivo. 30 años más tarde, podemos donar desde nuestro computador, podemos donar desde nuestro celular o podemos ir al Banco de Crédito o a cualquiera de los  miles de agentes BCP. No es posible que donemos lo mismo, porque donar lo mismo, con el tipo de cambio y todo eso... es donar menos que antes.

Si nos unimos otra vez, y cada peruano donara apenas un miserable solcito, estaríamos hablando de lograr una Teletón de 30 millones de soles, que creo yo es el mínimo que nos merecemos como país. La meta es de 5 millones de soles, pero de verdad deberíamos pegar un salto grande y demostrar que además de ser un país cada vez más rico y moderno, somos también un pueblo solidario.

Ojalá.

Porque esa cifra de 13 céntimos de verdad que me sigue pareciendo ridícula y vergonzosa.