La Curacao: cuestión de confianza.

La Curacao es una de esas marcas acostumbrada a reinventarse. Su historia se remonta a finales del siglo XIX, cuando se llamaba Sociedad de Comercio e Industria de Curacao y se dedicaba a la administración de puertos; en 1911 se convirtió en Curacao Trading Company (CETECO) y se dedicó a la venta de producto para el hogar y la agricultura. Recién en 1945 nace  La Curacao que conocemos, dedicada a la venta de electrodomésticos, pero las tiendas todavía se llamaban Curacao Trading Company.

A Perú llegó a mediados de los años 80 y rápidamente se expandió por todo el territorio. En el 2012 es adquirida por Conecta Retail, con quien emprendimos este completo trabajo de rebranding basado en el atributo que los consumidores más reconocían en La Curacao: la confianza. 

LC Antes y Después.jpeg

Vanessa Arboccó estuvo a cargo de la nueva identidad gráfica, que presenta un nuevo logotipo que rescata el sol del logo original, pero le da una nueva modernidad y proyección hacia el futuro. También suprime el rojo y concentra su paleta de colores en el negro y el amarillo. La tipografía por su parte es ahora mayúscula, para reforzar el atributo de confianza. 

Jano Cortés estuvo a cargo de la campaña de lanzamiento de la nueva marca. Vender confianza no es fácil, pero Jano y su equipo (Marco Contreras. John Ruiz y Miguel Zárate) encontraron la forma de lograrlo llevando a la pantalla el perfeccionismo y la meticulosidad que encontraron en el equipo profesional de La Curacao, pero presentándolo de una forma exagerada y memorable… “como tiene que ser.”

La acertadísima dirección estuvo en manos de Reichart y la impecable producción en manos de Julieta Kropivka, de Kubrick.