El Debido Rol.

En esto del caso Ariza lo que más me preocupa no es que Chile nos espíe... lo que me está a asustando es que -a juzgar de las ofendidísimas reacciones de algunos- parece que nosotros no espiamos a nadie. ¡Díganme que no es cierto! Dígame que sí tenemos un cuerpo de Inteligencia que a punta de cebichitos, botellas de pisco y/o los dólares que sean necesarios, tienen a sus propios Arizas en cada país vecino.

¿O es que nunca jugaron Stratego? ¿O es que nunca vieron películas de Bond? ¿De verdad piensan que Chile, Ecuador, Bolivia, Brasil, Colombia... no nos espían? ¿Pensamos que USA apaga sus satélites cuando pasan sobre el Perú?

El espionaje existió y existirá siempre. Es parte del trabajo militar: detectar espías, fusilarlos y sellar las fugas. Lo que pasa en las noticias y la diplomacia ese es otro cantar. Por eso es importante saber que estas crisis internacionales no son nuevas y entender que para cada una de ellas ya existe un libreto pre-escrito. (¡O debería existir!)

En Marketing este trabajo se llama “Manejo de Crisis” y toda empresa seria sabe de antemano qué debe hacer en caso de que una de sus marcas se vea envuelta en un problema mediático, todo está definido: quién habla, cómo habla y qué dice. Nada se deja al azar.

Aquí también parece que cada cual tiene su debido rol:
Acto 1: Chapan al espía y el espiado se queja. 
Acto 2: El país espía se hace el sueco a ver si pasa piola.
Acto 3: El espiado patalea más fuerte. 
Acto 5: El país espía ofrece una investigación.
Acto 6: Condenan al espía.
Acto 7: Ambos países enfrían las cosas. 
Acto 8: Años después, el país espía presenta un informe que a nadie sirve ni importa, porque en realidad nadie esperaba que castigasen a un soldado de inteligencia por hacer bien su chamba.

Listo. Superada la crisis. A otra cosa. Hoy los descubrimos nosotros, mañana podemos ser nosotros los descubiertos y necesitaremos aplicar el mismo libreto pero al revés, y cada cual a cumplir con su debido rol.

Es como cuando Alan salía en plena crisis mundial a pedir confianza e inversiones para un Perú imparable. ¿Realmente pensábamos que era tan estúpido como para no entender qué clase de crisis se venía? La tenía clarísima, pero sabía que como Presidente había un papel que estaba escrito para él y -debo reconocerle- lo jugó muy bien, con la cara dura y la frialdad que el rol requería.

Mientras entendamos que cada uno está interpretando su papel en el Manejo de Crisis, todo bien. Una única recomendación a los actores: no improvisen, péguense bien al libreto y respete cada cual su debido rol.