eMailings… ¿Estás seguro?

Hace unos días, después de presentarle a un importante cliente la estrategia digital con la que trabajaríamos su marca durante todo el 2015, nos quedamos conversando sobre los goals que debemos conseguir y la importancia de todas las acciones para lograr los resultados deseados. Antes de despedirme y con la estrategia aprobada, mi cliente me sorprendió con estas preguntas: Todo me parece muy bien pero… ¿estás seguro que quieres trabajar emailings?¿Todavía se usan? Porque creo que ya nadie los abre.

El asunto con los emailings (así como con cualquier otra acción en medios digitales) está en usarlos teniendo muy claro qué queremos lograr con ellos.

Para que un emailing funcione, tenemos que tener presente los 3 momentos fundamentales en que éste interactúa con el usuario:

1. SUBJECT: Es el primer momento de contacto. Es ese pequeño título que hará que el usuario se interese o no en él. A no ser que el contenido de nuestro emailing sea una súper oferta o promoción (Ejm. Sorteo por un automóvil) nuestro subject debería, creativamente, despertar la curiosidad del usuario sin develar totalmente el contenido del emailing, de lo contrario sucede lo mismo con cientos y cientos de emailing que no abrimos y dejamos de lado con subjects tipo: “Departamentos de 3 dormitorios a precio único”, “Compra un jean y llévate un polo”, etc.

2. CONTENIDO: Una vez que el subject despertó interés o curiosidad en el usuario, lo más probable es que quiera saciar esa curiosidad dándole clic. Es allí donde el contenido de nuestro emailing entra a tallar. Debemos entender que un emailing es una pieza de formato reducido que no debemos cargar de información y donde la oferta debe ser clara y concisa. Todo esto obviamente enmarcado en un diseño que no aturda al usuario y le permita entender todo rápida y claramente.

3. CALL TO ACTION: Si el usuario se interesó en nuestro producto u oferta, debemos ser muy claros en decirle como lo ayudaremos a conseguirlo. Es allí donde necesitamos el call to action: un botón para que pueda comprar el producto en nuestra web, un correo de contacto, un teléfono, etc. Las posibilidades son muchas y dependerán de qué tan articuladas tengamos nuestras demás plataformas digitales, pero lo que será siempre una constante, es que nuestro CALL TO ACTION debe ser siempre muy claro y tener un lugar adecuado de destaque dentro del emailing.

Obviamente, si no hacemos SPAM y enviamos este emailing a una base de datos de usuarios que mostró algún interés por la categoría del producto que ofertamos o tienen afinidad con nuestra marca, es muy probable que esta pequeña pero importante pieza, nos dé los resultados que esperamos.

No olvidemos que día tras día somos bombardeados constantemente por un sinfín de mensajes, por lo tanto nuestro emailing, así como cualquier otra pieza publicitaria (avisos, paneles, spots, etc.), necesita destacar de entre todas las demás; y cómo lo logramos: respetando estos pasos y por supuesto, con muchísima creatividad.

Daniel Herrera Indacochea Consultor Digital