Hay una leche mejor que LactiKids.

En las primeras reuniones con Quimica Suiza para el brief de Lactikids me fui dando cuenta que mi trabajo iba a estar muy restringido. Cada que disparaba una idea me decían "eso no lo permite la ley" o "eso está prohibido". La cosa era tanto así, que llegó un momento en que les pedí que por favor me mandaran una copia de esa bendita ley, y muy a mi pesar me decidí a estudiar el largo chorizo de considerandos y se resuelves. En el proceso me pasó algo extraño: me fui enamorando de esa ley.

Me pareció una ley muy buena! Muy clara! Muy bien intencionada! Muy necesaria! Me hizo tomar conciencia de la importancia de la lactancia materna. Yo ya sabía que era clave desde el punto de vista afectivo, pero resulta que todo el planeta reconoce que la lactancia materna es importantísima e irremplazable para la salud de la mamá y del bebé. ¿Sabían que un niño que lacta 6 meses se enferma un 50% menos? ¿Que al lactar el bebé termina de formar su mandíbula? ¿Que las mamás que dan de lactar tienen un riesgo muchísimo menor de contraer cáncer de mama? Honestamente… yo no tenía la menor idea! Y hay páginas de páginas escritas respecto a los múltiples beneficios recontra-probadisisisísimos de la lactancia materna.

Y bueno pues… me volví un hincha de la ley! Y me fui dando cuenta que -en su publicidad- muchas marcas de fórmulas infantiles tratan de "rodear" la ley de mil maneras, acercándose mucho al terreno prohibido. Y la verdad me pareció mal. Y no quise que Lactikids se convierta en otra de esas marcas que sutilmente disuaden a las madres de continuar con la lactancia.

En ese proceso fue que surgió la idea: la ley prohibe muchas cosas, pero si hay algo que no prohibe es que una marca de leches infantiles salga públicamente en apoyo del espíritu de la ley. Qué pasaría si hacemos que Lactikids salga públicamente a reconocer y pregonar que hay una leche mucho mejor que Lactikids para la salud del bebé: la leche materna!

Me sentí muy nervioso cuando fui a presentarle la idea a Química Suiza. Era la primera vez que trabajaba con ellos y me iba a presentar como un loco que les proponía "gastar" todo el presupuesto de lanzamiento de la marca Lactikids recomendando al público objetivo que… no compre el producto! Afortunadamente, encontré en Química Suiza un equipo de personas con los mismos valores humanos, que reconocieron rápidamente que la propuesta -además de innovadora y diferenciadora- era correcta: era lo que una empresa como Química Suiza quería y debía hacer. Bingo!

Para la realización del comercial contamos con el apoyo de Rebeca Films, la nueva productora de Alejandro Noriega (este fue su primer proyecto) que se trajo al gran Stanley como Director del spot. Y qué puedo decir… le quedó espectacular! Muy tierno, muy natural y lleno de magia. Magia complementada en el audio por el temazo que compusieron los amigos de La Sound Faktory, que resultó clave para el completar el clima bucólico y honesto del comercial.

Lactikids ya está en el aire. Será muy interesante ver cómo responde el mercado a una propuesta así de honesta y "anti" consumista.