LLEGANDO UN SABADO A BALI

LLEGANDO UN SABADO A BALI
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Haber salido del aeropuerto de Singapur y llegar al de Bali fue como pasar de Londres a Pucallpa, un aeropuerto mucho mas que básico, sin aire acondicionado, paredes de triplay, escritorios viejos de madera pero lleno de turistas ansiosos por entrar a la isla de los dioses, y entre todos, con cara de niño de 5 años a punto de recibir su caramelo, yo. Después de una gran cola en migraciones pase a aduanas, donde ya se empezaba a ver, a través de un sonriente agente de la ley que montaba un pequeño “show” con su perro mientras este olía las maletas de los visitantes, lo increíble y buena onda que es la gente en este país.

Gracias a Lonely Planet que publica: no tomen otro taxi que no sea Bluebird Taxi, poco mas y escrito en altas, la cola que había para coger uno de estos confiables taxis que nos iban a llevar a todos los lonely planeteros a nuestro hotel era increíble! Paso a paso íbamos avanzando hacia una pequeña ventanilla con dos balineses tirando pucho con olor a incienso que daba miedo y que, sin quitárselo de la boca te preguntaban: “…where to?”

“…pues a Suji Bungalo mi brader!!!”

Dos segundo después apareció mi chofer, que también iba con pucho en boca, pero que apagó antes de subirse al auto, porque acá se puede fumar en tooooodos lados pero no en el taxi, al menos los que me han tocado.

Si bien el taxista me dijo su nombre me es imposible recordarlo, como muchos de los nombres por acá, y claro, lo mismo les pasa a ellos, por eso soy Peru y no Jano… chévere de hecho.

Entre preguntas, respuestas y muchas risas llegamos al corazón de Kuta, zona donde estaba mi hotel. Mi vuelo llegó 7 30 pm así que yo estaba entrando a Kuta maso a las 9 30 pm de un sábado; yo había leído que era un loco pero nunca me imagine que tanto! O sea, no era solo un loco, era un loco calato con una sávila colgando del cuello, corriendo por el Óvalo Gutiérrez con un timón en la mano y tocándole bocina a las viejitas que salen de misa el domingo a las 12! Una calle, un carril, muchos carros, cientos de motos, tiendas, bares y discotecas, música saliendo a todo volumen de los locales, turistas en juergaza pasando de un local a otro, vendedores ofreciendo de todo, legal e ilegal, y a ojo de buen varón, cueros en tanta calidad y cantidad que ya daba cólera. Mi cansancio de dos días de aviones y aeropuertos, y la idea de descansar para mi primer surfing en indo al día siguiente no tuvo ni un poquito de chance. Cero.

Así que llegue a mi hotel, thank you very much al taxista, hello llave please en recepción, ducha fría (maudi air dingin en bahasa), un poco de instrucciones por parte del recepcionista de como llegar al loco calato y pa fuera!

Después de 4 cuadras de pasajes llegue al ojo de la tormenta y déjenme decirles que desde el taxi no se aprecia la real magnitud del loco, pero bueno, decidí que si se van a achorar así , pues yo también! Busque el local mas locón que podría haber y después de dos cuadras de juerga, bulla, amigas borrachas cargando amigas mas borrachas, australianos escandalosos e indos susurrando: marihuana boss? encontré el templo del descontrol! el mismísimo sodoma y gomorra! Gente en las mesas, en la barra, encima de la barra, detrás de la barra, en la pista de baile, en jaulas, y por supuesto todos en una juergaza! Australianas, alemanas, suecas, holandesas, un paraíso! El cielo del infierno! Y claro, en una milésima de segundo yo ya estaba en la barra tomando un poco de valor… lo chévere es que estaba 2X1, así que seis chelitas al hilo, un poco de pista de baile, unos tragos de colores de los que había tratado de huir y de pronto: loco calato con una sávila colgando del cuello, corriendo por el Ovalo Gutiérrez con un timón en la mano y tocándole bocina a las viejitas que salen de misa el domingo a las 12!

“….eyyy, welcom to bali may frend!”