No olvidar.
Adriel Castrat
Adriel Castrat

Mi pata Adriel Castrat es un cague de risa y una lección de vida.

Ahora anda medio jodido con un Parkinson que ya dos médicos le han dicho que no es Parkinson; lo cierto es que lo que sea que tenga lo tiene temblando de pies a cabeza. Pero ni con esas Adriel no pierde su humor ni sus ganas de vivir. La primera vez que lo vi así, me dijo que no me preocupe, que la enfermedad tenía su lado bueno y que le había acarreado un enorme éxito con la mujeres: "Es que me ven como un vibrador gigante!" Pero mejor que esa fue la de ayer, almorzando en La Preferida de san Antonio... Completamente serio, Adriel llamó al mozo y -temblando descontroladamente- le dijo: "¡Mozo: apáguese el aire acondicionado! ¿No ve que me estoy cagando de frío?"

No olvidar: si alguna vez me pasa algo así, cero drama, debo tomarla con humor, tal como lo hace el gran Adriel!