Que se vaya... el Ministro!

Que se vaya... el Ministro!

Si no es fácil conseguir un Gerente para una empresa grande, cuánto más dificil será conseguir un Ministro o un alto funcionario para el Estado, que tiene la enorme desventaja de pagar sueldos miserables en comparación a la empresa privada. Por eso no termino de entender la manía que tiene el Congreso -y cierta prensa- de pedir la cabeza más alta de la institución en la que se da un problema. Si se intoxican niños en Puno... para afuera la #1 del programa Qali Warma; si hay un problema con la vigilancia a un montesinista, que se vaya el #1 del Ministerio del Interior... el propio Ministro nada menos!

Todo lo que aprendieron, toda la experiencia que acumularon, los planes que empezaron, el equipo que formaron... que se pierda y a la mierda! A empezar todo de cero con otro, que también será pronto "responsable político" de algún escándalo mediático.

¡Qué distinta es la empresa privada! Si se encuentra un desfalco en una sucursal de un banco, a nadie se le cruzaría por la cabeza cambiar al número uno de la corporación: a él se le pediría que arregle el problema... y asunto terminado. Si algún niño se envenena comiendo un chocolate, a nadie se le ocurre tumbarse al mismísimo Presidente de la empresa fabricante, para nada: qué diablos tiene que ver él con cada uno de los millones de chocolates que produce; él es el que tiene que investigar qué paso, dar las explicaciones, reparar los daños y tomar las medidas para que eso no pase nuevamente. Y de ahí... a seguir trabajando.

No se cambian los grandes profesionales por problemas aislados, pues conseguir líderes preparados de cada categoría, es muy difícil, y que tengan experiencia en la especialidad y con la misma empresa, es más difícil aún.

Pero aquí parece que si a un paciente en un hospital del Estado le amputan una pierna equivocada, el Congreso interpelará y pedirá la cabeza del propio Ministro de Salud. ¡Es absurdo!

Me pregunto si para ser equitativos, no sería correcto entonces que cada que aparece un Roba-Cable o un Come-Oro, se exija también la renuncia del Jefe de la Bancada que lo llevó al Parlamento y la del mismísimo Presidente del Congreso. ¿No son ellos también "politicamente responsables" de esos hechos?

Ni soy Humalista ni me interesa la política, pero es obvio que tenemos un Gobierno débil, y me preocupa debilitarlo cada día más descabezando sus instituciones principales por problemas meramente operativos. Aquí todos perdemos, sólo los políticos de oposición ganan algo, si acaso.