Qué Trome tu slogan.

Uno de los slogans más resistente de la publicidad peruana es el del diario Trome: “cuesta 50 céntimos, vale mucho más.”

Otra frase casi igual de conocida es esa de que “los peruanos no leemos nada”. Siempre la asumí como cierta, hasta que me enteré que Trome es el diario en español de más venta en el mundo. ¿Y entonces? Quizás -como en el caso del MegaPlaza- el asunto no era un problema de demanda sino de oferta; quizás antes de Trome los estratos populares simplemente no tenían nada que leer.

Vivi el caso de Trome de cerca porque Alberto Cendra trajo la cuenta a McCann luego de un fallido lanzamiento con otra agencia. Alberto y su equipo se habían especializado a fondo en el segmento de Trome, tenían todo el research existente sobre los Progresistas además de un conocimiento profundo y riquísimo. Recuerdo por ejemplo cuando Beatriz Tagle y Eugenia Mont nos contaron del éxito de su promoción de tratamientos anti-hemorroides! No creo que una así funcione muy bien para El Comercio, pero muchos de los lectores de Trome eran taxistas que -yo no sabía- adolecen de este mal.

Durante semanas el equipo de Trome nos traspasó ese conocimiento de su público y todas las “sutilezas” del diario que eran reflejo directo de esos insights. Ellos habían descubierto un mercado enorme que estaba mal atendido por los diarios chicha y le habían diseñado para una solución perfecta. El único problema era cómo decirlo adecuadamente, sin caer en el facilismo de la publicidad chicha.

Varios grupos creativos trabajaron por semanas en la búsqueda de la campaña de re-lanzamiento de Trome. Lorena Oxenford podrá contarle a sus nietos que a ella se le ocurrió ese slogan de antología, que sólo le calza a Trome y a ningún otro diario más, un slogan perfecto al que sólo la inflación podrá derrotar. Alrededor de esa frase se construyó una campaña que Cendra y su equipo aprobaron de frente y sin ningún cambio y que empezó a dar resultados desde la primera semana.

Ya hace un montón de años de esto. La campaña ha cambiado, pero el slogan de Lorena sigue ahí, recordándole a millones de familias peruanas que existe un diario económico que -a pesar de su bajo precio- vale la pena leer cada mañana.